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Noticias Inmobiliarias
DOBLE REVÉS A LA ECONOMÍA: REBAJAN LA CALIFICACIÓN DE LA DEUDA Y SIGUE CAYENDO EL PRECIO DE LA VIVIENDA 19 de Octubre de 2011
Fuente: Real Estate Press, S.L.
La acción de Moody’s, rebajando dos escalones la calificación de la deuda española, llega en un momento en el que los inversores están cada vez más preocupados por la salud del sector financiero de la zona euro.
La caída de un 5,5 por ciento del índice de precios de la vivienda, respecto al año anterior, publicada por el Ministerio de Fomento, marca el mayor ritmo de descenso desde 2009, y supone una reducción del 1,3 por ciento respecto al segundo trimestre del año.
Los precios de la vivienda alcanzaron su pico más alto en la segunda mitad de 2007, para sufrir después una caída abrupta, que contribuyó, en gran medida, a llevar a la economía a la peor crisis económica desde los años setenta.
La semana pasada, Stándar & Poor’s rebajó la calificación de la deuda pública española y la de 10 de sus bancos, citando a la situación del mercado inmobiliario, como causa principal de tal rebaja. Según el Ministerio de Fomento, el precio de las viviendas ha bajado un 18 por ciento, en los tres últimos años, y supone una fuerte de tensión para el sector financiero dada su exposición al sector constructor - inmobiliario, que equivale al 40 por ciento del PIB.
Tensión que se agudiza al considerar el tamaño de las carteras inmobiliarias que han acumulado los bancos, y que tienen su origen en las refinanciaciones de algunas promotoras inmobiliarias o en la quiebra de otras, así como en las casas embargadas a particulares.
España no fue el único país que ha visto su calificación de solvencia rebajada, por parte de las Agencias de Rating, que han hecho lo mismo con Italia y Bélgica y avisado a Francia.
Moody´s dijo que España es vulnerable a la tensión del mercado y a que tiene unas perspectivas de crecimiento limitadas, que han ido a peor como consecuencia del deterioro de la economía global. Este menor crecimiento hace más difícil que España consiga sus ambiciosos objetivos fiscales, concretamente, que el déficit presupuestario de las administraciones públicas esté por encima del objetivo marcado para este año